JBL, la prestigiosa marca de equipos de audio y patrocinante del Hawk Kawasaki BSB (team de Inglaterra), ha demostrado que no solamente es capaz de equipar y transformar automóviles, lanchas, camiones, autobuses y todo lo que se le antoje, sino también motocicletas.
En este caso se trata de un Kawasaki Ninja ZX10R 2.005 que corrió en el campeonato británico de Superbike. Con un costo de inversión de alrededor de quince mil dólares (15.000 $) y tres meses de arduo trabajo, esta moto posee componentes de última generación que cualquier automóvil tuning quisiera poseer.
JBL no escatimó en detalles, la moto cuenta con los siguientes componentes y accesorios: doce altavoces, once tweeters, dos iPod, un PSP Sony (Playstation portátil), un subwoofer de competencia de 10 pulgadas y 600W, dos amplificadores para darle potencia a todos los componentes logrando generar alrededor de 1500W de poder, un sistema de Drive and Play (maneja y escucha), un DVD player con pantalla plana LCD, un adaptador en el tubo de escape para conectar una guitarra eléctrica, control remoto para operar todos los componentes y no podemos dejar a un lado las luces estroboscópicas verdes y el impecable trabajo de empotrado para crear una armonía entre la línea de la moto y los accesorios.
Cuando el volumen alcanza su máxima expresión, los tornillos y tuercas de la moto empiezan a aflojarse debido a la vibración, es por eso que antes de cada show hay que apretarlos.
Lo único malo de la moto? Es de uso exclusivo para shows, es decir, la moto no rueda. ¿Por qué? Entre otras cosas, el subwoofer requiere un amplificador tan grande (1100W) que el motor tuvo que ser removido. Así es que, la moto es fantástica pero no anda.
Kawasaki Ninja ZX10 2.005 Tuning: Video donde se muestra la moto en plena acción... Pensabas que las Custom eran ruidosas? Piensa dos veces.