Leyendas del motociclismo venezolano

Hoy día observamos los grandes premios del motociclismo en cualquiera de sus modalidades, donde podemos ver la lucha por coronarse campeón entre Rossi, Stoner, Pedrosa y Hayden, entre otros, en la categoría reina MotoGP.

Puede ser que para algunas personas los nombres de Cecotto, Lavado, y Palazzese no signifiquen nada, pero aquellos que vivieron y recuerdan esa época dorada del motociclismo en Venezuela saben lo que estos ilustres venezolanos hicieron y como colocaron el nombre de nuestro país en alto.

Tal vez son pocos los que recuerdan que Venezuela era sede del Gran Premio de motociclismo en los años de 1976, 77, 78 y 79; Y, ¿quiénes no sueñan  que Venezuela sea sede de una fecha en el calendario del GP?, así como lo buscó Carlos Lavado en el año 2004 para que Venezuela vuelva a ser incluida en una fecha en el motociclismo mundial.

También vale mencionar que en varias oportunidades, estos venezolanos fueron escogidos como atletas del año.

 

Johnny Cecotto
Audaz Piloto de Motos y Autos

Hijo de inmigrantes italianos, Cecotto comenzó su carrera deportiva pilotando una Honda 750cc en su nativa Venezuela allá por el año 1972. Pronto se quedó sin rivales a nivel nacional, y decidió dar el salto a Europa y participar en los Campeonatos Mundiales.

A los 20 años, en 1976, en su primera temporada, se convertía en un sorprendente doble Campeón del Mundo, el más joven hasta esa fecha, venciendo los títulos de 250cc y 350cc.

Siguieron los éxitos, ganando las 200 Millas de Daytona (también el piloto más joven en conseguirlo) pero un accidente al inicio de la temporada 1977 le apartó de las competiciones.

En 1978, ya recuperado, volvió para ganar el título de F750, pero mientras la estrella de Kenny Roberts empezaba a brillar la de Cecotto empezaba a apagarse.

Cecotto había ganado el Campeonato Nacional Venezolano en 1973 y 1974 cuando subió a la prominencia internacional en la carrera de motocicleta Daytona 200, rindiendo uno de los más grandes desempeños de la historia del acontecimiento. Compitiendo como un virtual desconocido a bordo de un Yamaha TZ700 inmodificado para el equipo del importador Venezolano de Yamaha, y empezando de último lugar en la parrilla de largada, Cecotto mostró la habilidad impresionante, superando a casi todos los demás competidores hasta colocarse en el tercer lugar, relegando al 15 veces campeón mundial de la época Giacomo Agostini a cuarto lugar en el proceso.

Después de Daytona, Cecotto llegó en Europa a competir en la serie de Grand Prix, donde continuó su subida meteórica ganando las carreras de 250cc y 350cc en su primer Grand Prix en Francia. A los diecinueve años de la edad, se convirtió el campeón mundial más joven en la historia del motociclismo. Cecotto volvió a Venezuela donde tuvo una bienvenida del héroe con miles de venezolanos abarrotando la ruta del aeropuerto a Caracas.

En 1976, Cecotto volvió a Daytona, ahora con apoyo total del Yamaha y la escudería Venemotos. Esta vez, fue victorioso, saliendo triunfante después de una carrera furiosa con el Campeón Americano Kenny Roberts.

En la temporada de Grand Prix de 1976, perdió su corona 350cc en una batalla apretada con Walter Villa. En el principio de la temporada 1977, fue gravemente herido en un accidente serio en el Gran Premio Austríaco que costó la vida del competidor Suizo, Han Stadelmann. Cecotto terminó tercero en la persecución del título 500cc y agregó el Campeonato Mundial de 750cc a sus títulos mundiales. El sufrió una rotura de rótula en el Gran Premio Austríaco de 1979 en la Salzburgring y perdió la mitad de la temporada. Cecotto sigio corriendo en la temporada Grand Prix de 1980 pero sus numerosas heridas comprometieron su carrera. Después de la temporada de 1980, decidió dejar el motociclismo para seguir una carrera en competencias automovilisticas.

Resultados en motociclismo:

Año

Clase

Clasificación

Máquina

Victorias

1975

250cc

Yamaha

2

1975

350cc

Yamaha

4

1976

350cc

Yamaha

2

1977

350cc

Yamaha

1

1977

500cc

Yamaha

2

1978

500cc

Yamaha

1

1978

Fórmula 750

Yamaha

3

1980

350cc

Yamaha

1

1980

500cc

Yamaha

0

 

Carlos Lavado
El Eterno Motociclista

Un 31 de julio de 1983 lograba su primer título mundial en 250cc.

Acababa de consagrarse Campeón del Mundo pero él estaba furioso.

No hubo puños en alto, ni detenciones para recoger la bandera ni saludos efusivos a los aficionados, costumbre que por fortuna se mantiene hasta el presente y que esperemos no proscriban del motociclismo mundial. Los mecánicos del team Venemotos y sus amigos se acercaban pera felicitarlo, pero Carlos Lavado Jones estaba echando chispas porque no pudo subir al podio, objetivo que se le escapó por apenas 1 décima.

Se necesitaron varios minutos para que el bigotudo piloto de 27 años entrara en razón y comprendiera que el tercer lugar no tenía mayor valor una vez que la certeza matemática de conquistar la corona había llegado con el cuarto lugar en la pista de Silverstone, Inglaterra, escenario de la décima y penúltima válida del Campeonato del Mundo de 250cc del año 1983.

Era la culminación de una fulgurante trayectoria deportiva que comenzaba en 1976 en las calles de Puerto Ordaz, en el estado Bolívar, sobre una moto de 400cc de la categoría Fuerza Libre, seguida de su asombroso debut en el Mundial de 1978 en San Carlos, donde con una máquina de carrera prácticamente “de calle”, fue segundo en la clase 250cc detrás de un menudo americano llamado Kenny Roberts. Luego vino el primer viaje a Europa, el ingreso en 1979 al team Venemotos-Yamaha y una serie de victorias en 250cc y 350cc que fueron superadas por innumerables caídas y múltiples fracturas. A pesar de los percances, en el Continental Circus nadie dudaba que en velocidad pura Carlos Lavado era el mejor.

Su mentor y protector, Andrea Ippolito, lo supo llevar durante esos años con paciencia y mano dura a la vez. Sin embargo, en aquella nublada tarde británica don Andrea no pudo estar presente. Meses antes, cuando la temporada estaba por comenzar, el hombre que transformó el motociclismo deportivo venezolano y continental se marchaba al sufrir en su corazón lo que él mismo habría llamado una irreparable “rotura de cigüeñal”, dejando un enorme vacío que pocos creyeron podía ser colmado.

1983: Dos mundiales en uno

La temporada 1982 marcó el adiós de la categoría 350cc, una de las más tradicionales del motociclismo mundial, la misma que había consagrado en 1975 al fenómeno venezolano de 19 años Johnny Cecotto. Esa decisión de la FIM dejaba como única división intermedia al cuarto de litro, corona que se encontraba en poder del galo Jean Louis Tournadre, quien superó por apenas un punto al germano Anton Mang y su Kawasaki de fábrica.

Las perspectivas y pronósticos para la campaña 1983 eran inciertos porque salvo el ascenso del propio Mang a los 500cc, los demás ahora se iban a concentrar en una clase. El equipo venezolano Venemotos-Yamaha volvía a contar con dos efectivos en sus filas, al integrarse el joven Iván Palazzese, flamante tercero en el Mundial de 125cc donde sumó dos triunfos.

Desde 1980, última temporada de Cecotto en las motos, el equipo sudamericano no tenía a dos corredores, pero los buenos augurios se vieron golpeados por la inesperada desaparición del patrón Ippolito y la terrible crisis financiera venezolana mejor conocida como “el viernes negro”, en la que el control de cambio de la moneda acabó con décadas de bonanza ilimitada.

En Sudáfrica comenzó la lucha

En plena vigencia del sistema de Apartheid o discriminación racial sudafricano, se iniciaba la temporada en el circuito de Kyalami, pista ubicada a más de 1700 metros de altura y donde las artesanales Chevallier de Jean Francois Baldé y Didier de Radigues dominaron a placer, seguidas por menos de medio segundo de Hervé Guilleux y su Kawasaki. Carlos Lavado culminaba séptimo a 20 segundos, mientras su coequipero Iván Palazzese cerraba los puestos puntuables en el décimo lugar. Entonces la distribución de puntos era 15 para el ganador y luego 12, 10, 8, 6, 5, 4, 3, 2, 1 en las siguientes posiciones.

La segunda cita se produjo en Bugatti, el circuito corto de Le Mans, en Francia, donde la lluvia trastornó los planes de todos y apareció la sorpresa de un joven británico de 18 años llamado Alan Carter, quien al comando de una Yamaha quebraba la marca como el más precoz en imponerse en una carrera de GP, superando el registro de 1975 de Johnny Cecotto, piloto que a su vez había derribado la huella que dejara un tal Mike Hailwood en 1959. Los chicos de Venemotos no sumaron puntos en aquella ocasión, mientras la vanguardia del torneo era asumida por el belga De Radigues.

Llega entonces el clásico Gran Premio de la Naciones, en el circuito de Monza, Italia. Luego de una década, el escenario lombardo recuperaba su lugar en el calendario tras los desgraciados sucesos de mayo de 1973, cuando perdieron la vida el finlandés Jarno Saarinen y el italiano Renzo Pasolini, campeón y subcampeón 1972 en la clase 250cc. Con promedios superiores a los 170 kilómetros por hora, dos atrevidos jóvenes de apenas 21 años encabezaron la danza hasta la última vuelta. ¿Sus nombres? Iván Palazzese y Alfonso Pons, mejor conocido como Sito. En su empeño por mantenerse al frente, a tres curvas de la meta tanto la Yamaha del venezolano como la JJ Cobas del hispano se fueron al piso, sincronizada maniobra cuando contaban con más de 10 segundos de renta sobre Carlos Lavado, quien a su vez se encontraba descolgado del resto del pelotón. Semejante “obsequio” no era usual que Lavado lo recibiera, mas por el contrario, era Carlos el que solía encargarse de hacer tales “regalos” a sus rivales.

El triunfo en Monza permite al antiguo estudiante de ingeniería entrar en liza por la corona con 19 puntos, a sólo 5 del galo Jacques Cornú que suma 24. La siguiente confrontación es en Hockenheim, Alemania, y bajo la lluvia Carlos Lavado logra su segunda victoria consecutiva que le permite tomar el mando de la clasificación con 34 unidades, con dos de ventaja sobre De Radigues. En el Jarama español, Carlos apenas es séptimo mientras el belga no suma, resultado que repite en Salzburgring, Austria, siendo desplazado de la vanguardia por el propio De Radigues que ahora contabilizaba 44 puntos por 42 del caraqueño, mientras se acercaban los franceses Guilleux en la Kawasaki, Sarron en la Yamaha y germano Manfred Herweh en la Real Rotax.

En Assen, Venezuela deja una huella indeleble

La séptima ronda del calendario se disputaba en Yugoslavia, en Rijeka, y en ella Lavado se llevó el primer lugar que le devolvía al frente de la tabla, éxito que se sumaba al retiro de De Radigues, con lo cual Carlos llegaba a 57 tantos. Sin embargo, la mejor demostración estaba por llegar en Assen, Holanda. La “Catedral” siempre fue una pista pista talismán para Lavado, donde ya se había impuesto en 1980 luego de una acertada elección de neumáticos intermedios – a sugerencia de Johnny Cecotto – le daría su primera conquista en Europa. Esta vez en el Dutch TT, Carlos iba a celebrar en lo más alto del podio acompañado de su coequipero y compatriota Iván Palazzese, piloto que por una vez tuvo la suerte de su lado. La pole position y el récord de vuelta también fueron para Lavado, perfecto “hat-trick” que le daban 72 puntos a la vez que De Radigues dejaba otro cero en su casillero, manteniéndose segundo con 48 tantos. La corona estaba más cerca.

Fue el primer uno-dos del team Venemotos en la categoría del cuarto de litro y el primero y único en la historia con una pareja de corredores venezolanos. Cuatro temporadas atrás, en 1979, sobre la pista de casa de San Carlos el mismo Lavado y el italiano Walter Villa otorgaban al patrón Ippolito la barrida en la clase 350cc, en lo que sería la primera de las diecinueve conquistas del criollo en el motociclismo mundial. Sin querer desmerecer los triunfos de los argentinos Guillermo Kissling y Benedicto Caldarella en los GP de su país en la división 500cc en las ediciones 1961 y 1962, respectivamente, donde fueron secundados por el también local Juan Salatino, sin embargo en aquellas oportunidades no hubo mayor presencia de pilotos de otras naciones, por lo que el resultado era, si se quiere, previsible, de allí el valor histórico del doblete de Lavado y Palazzese, único en territorio europeo para corredores latinoamericanos

De vuelta con la temporada 1983, la siguiente confrontación se realiza siempre en los Países Bajos, esta vez en el renovado Spafrancorchamps de Bélgica, cuyos 14 kilómetros de recorrido fueron modificados a poco menos de la mitad, conservando buena parte de sus terribles encantos. Como era previsible, el local Didier De Radigues se hizo con el triunfo en la Chevallier, seguido de Sarron y un calculador Lavado que no quiso arriesgar más de lo necesario en el traicionero piso húmedo de las Ardenas. Desde los pits, Ferruccio Dalle Fusuine, multicampeón venezolano en los años cincuenta, sesenta e incluso los setenta, ya no sólo se ocupaba de la gestión mecánica sino también de la estrategia de carrera, aunque un joven Vito Ippolito, el hijo mayor de Andrea, comenzaba a asistir a las competencias.

La consagración en Gran Bretaña

Arriba entonces el 31 de julio de 1983, la décima parada del calendario correspondiente al Gran Premio de Inglaterra en Silverstone, sede que desde 1977 sustituye a la anacrónica Isla de Man, donde más de un centener de pilotos han perdido la vida desde comienzos de siglo. En el aeródromo de Silverstone los promedios de velocidad superan los 180 kms/h con numerosas curvas de quinta a fondo, ideal para exhibir el coraje de los más osados. Al disponer de 19 puntos de ventaja sobre su más cercano rival y con 30 tantos en juego en las últimas dos competencias, a Lavado le bastaba con ser quinto en las fechas para asegurar el cetro.

Como si de una carrera de 125cc se tratara, la prueba del cuarto de litro se plantea en un compacto pelotón de hasta diez pilotos separados por menos de dos segundos. La “armada francesa” integrada por Bollé, Fenandez, Espie, Sarron y Rapicault, frente a los teutones Wimmer, Herweh y Roth, el japonés Fukuda y los protagonistas Lavado y De Radigues. Luego de 24 vueltas de frenético batallar, la bandera a cuadros cae primero que nadie sobre la Pernod de Jacques Bolle, con una décima de diferencia sobre su paisano Thierry Espie en una Chevallier, podio completamente galo gracias a Christian Sarron en la Yamaha del team Sonoautos Gauloises. Pero, ¿dónde están los contendientes al título? Carlos Lavado se encuentra indignado porque cuando cree que le corresponde subir al camión que recoge a los tres primeros, se encuentra que nadie se ocupa de él. De Radigues, arriba a dos segundos y medio.

Casi sobre la línea de meta, a la salida de la antigua chicana Woodcote, pierde el tercer lugar por una fracción de segundo. Su único pensamiento y preocupación es el no poder celebrar tras una batalla alucinante. Lo que desconoce Carlos es que las cuentas del cuarto lugar le favorecen una vez que Didier De Radigues es apenas noveno, dos puntos que dejan en 25 la diferencia entre los dos, con lo cual la certeza matemática del cetro queda para el caraqueño.

Finalmente, luego de diez agotadoras competencias, el equipo Venemotos-Yamaha podía saborear otra vez un título mundial tras el obtenido en 1975 por Johnny Cecotto en la clase 350cc. Para Carlos Lavado, que precisamente se había inspirado en Cecotto para intentar emularlo, era la culminación de un lustro de penurias, sacrificios, dolor, pero más allá de las adversidades, con una voluntad de vencer a prueba de todo. En este éxito final colaboró y mucho su compañero Palazzese, pero el temperamental Iván no pudo aprovechar las ocasiones que pudieron haber virado la suerte a su favor y donde la mayor experiencia de Carlos dentro del seno de Venemotos se hizo sentir.

Velocidad, regularidad, confiabilidad mecánica y ausencia de lesiones fueron los factores que se conjugaron en el momento preciso para asegurar la corona, en una etapa del motociclismo donde todavía la mecánica casera podía hacer la diferencia. El funcional chasis TZ Yamaha similar al empleado por la totalidad de pilotos de la firma de los tres diapasones y un motor dos tiempos al que le exprimían unos 80 caballos de fuerza, fueron las herramientas para consagrar a la escuadra venezolana con base de operaciones en la italiana localidad de Lugo di Romagna.

El segundo de los tres varones del capitán Juan Lavado y la señora María, mejor conocida como “La Nena”, volvería a titularse en 1986, siempre con la escuadra venezolana Venemotos pero ahora con el apoyo directo de la fábrica Yamaha, combinación que llegó a lucir los colores de la tabaquera germana HB, nueva conquista que lo confirmaría como uno de los corredores más veloces de la historia en las categorías intermedias, y, tal como afirmaban los cronistas especializados de entonces, siempre más veloz que el medio mecánico que disponía.

Caracas 5 de sep  (EFE) Hoy, con 51 años, el ex piloto mantiene vivo el entusiasmo de su juventud y en una entrevista con Efe expuso su faceta como instructor de pilotos, sin olvidar en sus evocaciones emocionadas las dificultades que afrontó desde que llegó a las pistas, en 1976.

"Comencé a correr por culpa de (Johnny) Cecotto después de que él compitió en el Mundial de 1975. Empecé a seguirlo en las carreras por radio o en los periódicos porque la televisión no la transmitía", manifestó.

Su llegada a las pistas tuvo "otro culpable": su amigo Gustavo Laya, otro piloto que lo impulsó a correr en Venezuela.

"Me prestó un traje, me preparé y me presenté en la primera válida del Campeonato Nacional del 76 en la categoría fuerza libre. Corría en la (moto de) 250 centímetros cúbicos que me regaló mi papá y llegué segundo", dijo entre risas.

El camino a Europa parecía quedar a un salto.

"Fui campeón Nacional en 1976, donde hice cuatro carreras en 250 y me preparé para el Mundial de 1978 en la pista venezolana de San Carlos, donde obtuve el primer lugar en la parrilla de salida con una moto de dos años atrás", añadió

Lavado terminó en segundo lugar, detrás de Kenny Roberts. Su historia se trasladó a Europa, pero el comienzo resultó sombrío: "Me caí en España, en el circuito del Jarama. En Francia y en Italia no clasifiqué", relató con el rostro clavado en el piso.

Su era con Venemotos-Yamaha comenzó en Inglaterra con un modesto puesto 24. La suerte seguía mostrándole la espalda pues en 1979, ya como piloto oficial, sufrió una fractura de tibia y peroné.

Un año más tarde Venemotos lanzó dos equipos al Mundial, uno encabezado por Cecotto y el otro por Lavado, que entonces ganó su primera carrera en el circuito holandés de Assen.

La suerte parecía ahora ser su principal aliada y la consagración llegó en 1983 con el primero de sus dos títulos mundiales.

"Tuve altibajos en las primeras carreras pero después gané en Monza, Alemania, Yugoslavia y Holanda y el Mundial", ratificó.

En 1986, el pulso con el español Sito Pons fue para alquilar balcón. Para Lavado, el ímpetu resultó fundamental para inclinar a su favor la balanza y conquistar su segundo título mundial.

"La moto oficial de 1986 era rápida y, como yo soy muy impetuoso, le daba chola (pisar a fondo el acelerador)", enfatizó, ahora con un brillo alegre en los ojos.

El título lo aseguró en Anderstorp, escenario del GP de Suecia, el 9 de agosto de 1986, pese a su caída en la última prueba, disputada en Misano (Italia). Con 114 puntos en las alforjas, resultó inalcanzable para Pons, a la postre subcampeón, con 108.

La retirada llegó en 1992 y poco después comenzó a compartir su experiencia con las nuevos promesas. En estas clases suelen salir a flote los nombres del germano Anton Mang y del catalán Sito Pons, los grandes rivales del maestro venezolano.

"Mang me fregó bastante veces. Otro que me dio mucho trabajo fue Alfonso "Sito" Pons", recordó con emoción.

"Me divertí bastante en quince años de carreras y las repetiría otra vez con mucho gusto", apuntó.

De los actuales, destacó en la categoría de 250 centímetros cúbicos al español Jorge Lorenzo, ganador de los dos últimos años.

"Rueda bien, tiene buen equipo, lo conozco y con él trabajan antiguos mecánicos míos. Es un chavalito muy inteligente", dijo.

Lamentó la ausencia de pilotos latinoamericanos en los mundiales de motociclismo, en gran parte debido al aumento de los costes para obtener una buena moto.

parte debido al aumento de los costes para obtener una buena moto.
A pesar de la retirada, Lavado sigue dando "vueltas" por Europa, ya que recibe invitaciones de Italia y España. "Todos los años voy a Mungiello y desde 2004 a Valencia, donde me invitan a carreras clásicas con motos de los años ochenta", concluyó con emoción de novato el "eterno" campeón.

Carlos Lavado, el eterno campeón que no se baja de la moto

21 años después de la conquista de su último título mundial, el venezolano Carlos Lavado sigue disfrutando sobre las motos, una pasión que lo llevó a coronarse en las pistas europeas en la categoría de los 250 cc.

Quien puede olvidar esa frase tan celebre, y que llego a ser un refrán tan popular: "¡¡¡¡Allá rodó Carlos Lavado!!!!!"

Frase dicha por Turi Agüero durante las transmisiones de los campeonatos mundiales de motociclismo 250 cc a mediados de los años 80 en VTV.

 

Iván Palazzese
Record Mundial de Precocidad en GP Motociclismo

Nacido en Alba Adriática (Italia) el 02/01/1962
Fallecido en Hockenheim (Alemania) el 28/05/1989
Tenía 27 años

Sus inicios

El 20 de marzo de 1977 se disputa en San Carlos, capital del estado Cojedes, la primera edición del Gran Premio de Venezuela de motociclismo en las categorías 500cc, 350cc, 250cc y 125cc. Un deporte que en nuestro país contaba con una modesta tradición, pasó a ser tema obligado de conversación familiar gracias a la aparición del fenómeno Johnny Cecotto. Pero junto al excepcional centauro estaba presente el incansable aporte del dirigente Andrea Ippólito, quien había permitido que Venezuela se convirtiera en una de las naciones emergentes dentro del contexto motociclístico internacional.

La "Cecottitis" de 1975 había contagiado a muchos prospectos y entre las decenas de aspirantes, particularmente había un muchachito que deslumbró desde su primera presentación. Su nombre era Iván Palazzese.

El Gran Premio de Venezuela era la fecha de apertura de la temporada mundialista de 1977 y el joven prodigio nacido un 2 de enero de 1962 en la localidad italiana de Alba Adriática, pero criado desde los dos años de edad en Venezuela, se presentaba en la parrilla de salida con una impecable Morbidelli preparada por su padre Pietro Palazzese y asistido por su madre, doña María. No pocas peripecias debieron cumplir las autoridades locales para permitir la inscripción de Iván, pero Andrea Ippolito era el jefe y lo que él decía, simplemente se cumplía.

Fue el mismo Ippolito quien cargó con todos los gastos que significaron la ampliación y remodelación de la pista de San Carlos, la cual había recibido en 1976 una fecha puntuable a la Copa del Mundo de 750cc, carrera que pasará a la historia porque nunca entregó un vencedor oficial, equivocación monumental responsabilidad del equipo de cronometraje local, fallo que al final de la temporada le costó la corona al americano de Kawasaki Gary Nixon, una vez que la FIM no homologara los resultados que lo daban a él como vencedor, con lo cual el gran beneficiado resultó el español Víctor Palomo y su Yamaha.

Sería tal la influencia que Ippolito ejercía en el seno de la Federación Internacional de Motociclismo, para entonces presidida por el hispano Nicolás Rodil del Valle, que, a pesar de los errores, Venezuela fue incluida en el calendario oficial de 1977.

Palazzese fue podio mundialista con quince años y dos meses

El venezolano Iván Palazzese sigue ostentando el récord de precocidad en el Mundial. En 1977, con sólo quince años y dos meses hacía su debut en 125cc en el GP de Venezuela. Fue allí, en su país, donde logró la hazaña de subir al podio tras una carrera magistral en la que sólo fue superado por Ángel Nieto y Anton Mang. Cuando el Mundial llegó a Europa, le prohibieron correr por no tener la edad mínima. Sólo pudo regresar a los circuitos en 1980.

Con apenas 15 años, 2 meses y 18 días, Iván Palazzese entró de inmediato en los libros de récords como el piloto más joven en alcanzar un lugar en el cajón de premiación en una fecha del Campeonato del Mundo de Velocidad, marca que hasta la fecha, y a 30 años de aquella gesta, no ha sido superada, ello a pesar de la proliferación de talentos europeos emergidos en la pasada década, favorecidos por los distintos torneos que les permiten iniciarse en el motociclismo de velocidad hasta con 12 años de edad, entrenándose con chicos de su edad sin tener que confrontarse directamente con centauros veteranos y consagrados. Claro que la FIM ha dado una mano al regular en 15 años la edad mínima de participación en el Mundial, lo que podrá permitir que el registro del venezolano permanezca inalterado por muchos lustros más.

Ivan Palazzese - El Genio con rostro de niño

Con un breve pasado en las pistas de karting, en 1975 y con apenas 13 años, Iván participaba en el torneo nacional de velocidad en la clase 125cc y esa misma temporada debutaba en el Latinoamericano efectuado en Lagunillas, estado Mérida, donde logró subir al podio en la división del octavo de litro. En el evento donde encontró la muerte Tonnino Milano, el pequeño Palazzese escoltaba a otra promesa nativa, Aldo Nannini, quien se consagró monarca continental. Si bien por entonces los reglamentos no eran tan estrictos como en el presente, Iván se convertía en el piloto más joven en sumar puntos y subir al podio en una carrera internacional, récord que también conservará de manera imperecedera.

En 1976 gana con 14 años su primera carrera del Latino de 125cc, celebrada en Turagua, Venezuela, mientras en el Magdalena Mixhuca de México (ahora Hermanos Rodíguez), una caída de Iván Palazzese mientras luchaba con el escuadrón cubano conformado por Manuel Arias, Benigno Jull y José Lazo, desató una batalla campal en el hotel que albergaba a las delegaciones, una vez que Gustavo "Vampiro" Laya saliera en defensa de su joven compatriota. Una vez más, el campeón continental fue Aldo Nannini, pero a partir de 1977 y hasta 1979, Palazzese resultó inalcanzable para sus adversarios en esta parte del mundo.

Luego del inesperado resultado de San Carlos en 1977, la familia Palazzese en pleno junto al mecánico Raúl "Pino" Blanco viajó a Austria y Alemania para continuar con el campeonato mundial, pero los organizadores locales no aceptaron su inscripción al no tener la edad mínima. Pietro Palazzese, un ex piloto de las famosas "Frecce Tricolori" de la Fueza Aérea Italiana, colocó todo su capital en el desarrollo de la carrera deportiva de su primogénito, mientras la madre, María, era la primera en impulsar los resultados de su hijo.

En 1978 y 1979 roza la victoria en las ediciones del GP de Venezuela, en 1980 y 1981 Iván Palazzese es el mejor privado del Mundial y en 1982 es tercero en 125cc tras triunfar en Suecia y Finlandia, en esta última bajo un torrencial aguacero en una pista como Imatra que haría llorar de terror a cualquiera de los pilotos del presente, sean éstos adultos o jóvenes. El pequeño motor home donde trabajaba la mecánica casera junto a su padre o algún ayudante ocasional, es sustituido por un puesto como piloto oficial del equipo Venemotos-Yamaha en las temporadas 1983 y 1984, convirtiéndose en pieza clave en la conquista del primer título de Carlos Lavado en los 250cc.

28 de Mayo de 1989 - Este es el relato de lo acontecido ese fatídico  día

Hace ya bastantes años, Sibille atropelló al francés Michel Rougeríe Rougeríe en Yugoslavia.

Quienes vivieron aquella dramática situación no la olvidarán nunca, como tampoco podremos borrar de la memoria esa primera imagen del trágico accidente acaecido en Hockenheim y que ha segado la vida de Ivan Palazzese.


Auinger pasa por encima de la moto y/o cuerpo de Ivan Palezzesse

Hacía muchos años que los Grandes Premios no se cobraban vidas. Los últimos habían sido Mitchel Frustchi y el japonés Isikawa, pero el domingo, el Gran Premio de Alemania se tiñó de negro.

Hablo de la primera imagen, porque era un auténtico presagio del drama. Tres cuerpos quietos, tendidos en el asfalto, tres motos destrozadas y desparramadas por la pista, una de ellas ardiendo, y otro piloto, Virginio Ferrari, corriendo para dar los primeros auxilios a Palazzese.


Barchitta es esquivado "in extremis" por dos pilotos

Los diez segundos anteriores y los quince minutos posteriores marcaban, junto a esa imagen, una página negra de nuestro deporte.

La caida fué una de esas fatalidades a las que están expuestos los pilotos, como la caida de Baldwin (atropellado por Pier Francesco Chili) hace dos años en este mismo escenario, e incluso como el  choque entre McGee (Kevin) y Schobert (Buba), en Estados Unidos.


Alberto Puig pasando junto a Ivan Palazzese

En esta ocasión el accidente vino motivado por el gripaje de Andreas Preining en el tramo derecha de entrada al Estadio. Palazzese y Barchitta rodaban trás él y tuvieron que esquivarlo bruscamente, chocando entre sí y cayendo por los suelos a gran velocidad. El resto de los pilotos evitó como pudo la complicada situación, a excepción del francés Bonhuil que arrolló a Iván y a su moto, cayendo también aparatosamente.

El público chillaba estremecido por la patética imagen y ante la pasividad de los comisarios que no sabían como reaccionar. El pelotón seguía su marcha, con la excepción de  Virginio Ferrari que se detenía al comprobar la gravedad de la caida e inmediatamente acudía a asistir a Palazzese; su masaje de pecho y boca a boca fueron cruciales para mantener un atisbo de esperanza.


Virginio Ferrari atendiendo a Palazzese y las asistencias acudiendo

En estos primeros momentos, la pista estaba impracticable y tanto el público como los periodistas que allí estábamos, intentamos apresurar la reacción de los controles, que mostraran la bandera amarilla y de franjas cruzadas (equivale a una bandera roja) o en el peor de los casos que se lanzaran a la pista con la bandera amarilla agitada ... pero no fué así. El comisario se limitó a mover un poco la bandera y los pilotos entraron en la curva del accidente como si tal cosa. Por fortuna no se produjo la tragedia ... y tan solo Carlos Cardús se fué al suelo al tocarse con Shimizu.

Una vez parada la carrera a la fuerza, Barchitta fué urgentemente evacuado con lesiones internas que le mantenían en estado grave, mientras Ivan y Bruno Bonhuil eran atendidos a pié de pista. El francés tenía fracturas en la pierna, brazo y clavícula. El venezolano era reanimado con un pulsador automático y una traqueotomía y a la vez inmovilizado por temor a graves fracturas. De nada servirá ... Ivan moria en el helicoptero que debía trasladarle al hospital.

Palazzese, aquel chaval que corrió en 125 frente a Nieto, que llegó a Europa siguiendo la estela de Carlos Lavado, que soñó e hizo soñar en Monza en aquella carrera que él y Sito Pons perdieron en sus inicios, que con pocos medios se "arrastró" por el mundial y consighuió intimidar a muchos "oficiales" ... se fué en helicoptero.

Angel Nieto decía "hay noticias que es imposible creerselas".

Resultados en motociclismo:

Año

Posición

Categoría

Clasificaciones Parciales

1977

16

125cc

Venezuela (3º)

1980

7

125cc

Italia (6º)
España (2º)
Gran Bretaña (4º)
Checoslovaquia(8º)

1981

7

125cc

Francia (7º)
España (2º)
Yugoslavia (6º)
Holanda (5º)
Suecia (3º)

1982

3

125cc

Argentina (5º)
Italia (3º)
Holanda (6º)
Yugoslavia (5º)
Gran Bretaña (5º)
Suecia (1º)
Finlandia (1º)
Checoslovaquia (2º)

1983

13

250cc

Sudafrica (10º)
Italia (8º) España
(10º) Holanda (2º)
Belgica (8º)

1984

14

250cc

Sudafrica (8º)
Yugoslavia (6º)
Belgica (4º)

1987

16

250cc

Yugoslavia (10º)
Holanda (6º)
Checoslovaquia (8º)

1988

18

250cc

Austria (9º)
Holanda (13º)
Gran Bretaña (11º)
Suecia (6º)

1989

22

250cc

Estados Unidos (11º)
España (11º)
Italia (7º)

Agradecimientos especiales a: Domingo Querales
(Usuario "Mingo" de nuestros Foros En1Rueda.com)

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